Trastornos de la deglución en la población de edad avanzada

Hoy hablaremos del artículo de Colleen Christmas y Nicole Rogus-Pulia publicado en la revista The American Geriatrics Society titulado Swallowing Disorders in the Older Population/ Trastornos de la deglución en la población de edad avanzada.

Este artículo nos habla de la disfagia en la vejez y cómo se relaciona con resultados negativos significativos como pérdida de peso, neumonía, deshidratación, disminución de la esperanza de vida, reducción de la calidad de vida y aumento de la carga del cuidador.

En primer lugar los autores nos hablan del proceso de deglución, éste, es notablemente complejo e involucra seis nervios craneales, múltiples grupos musculares y señales cerebrales corticales y subcorticales que deben coordinarse con precisión en unos pocos segundos.

El proceso de envejecimiento conduce a alteraciones en el olfato y la sensación gustativa que pueden afectar el apetito, la selección dietética y la cantidad de ingesta oral. Se ha demostrado que la sarcopenia (disminución de la masa muscular) afecta a los músculos utilizados para la deglución. Debido a estos efectos, se comprobado que la capacidad de generación de fuerza de la lengua oral disminuye con el avance de la edad, lo que puede conducir a una generación de presión reducida durante la fase oral y un pobre aclaramiento del bolo. Por otro lado encontramos también cambios en los músculos de la masticación que provocan una masticación más lenta e ineficiente, lo que aumenta el riesgo de asfixia. En la vejez las tasas de flujo salival son más bajas, en combinación con los efectos de la medicación, pueden provocar la aparición de xerostomía (sequedad bucal). Muchos medicamentos que consumen los adultos mayores también contribuyen a disminuir el apetito, la falta de coordinación y la esofagitis, lo que agrava aún más el problema.

La disfagia en sí misma no es una enfermedad, más bien, resulta de una variedad de condiciones médicas. Debido a la alta prevalencia de disfagia en adultos mayores, así como a sus graves consecuencias, se ha sugerido que la disfagia se considere su propio Síndrome Geriátrico como ya hablamos en una entrada anterior de este blog (https://nataliatalleda.com/la-disfagia-orofaringea-es-un-sindrome-geriatric/)

A pesar de la frecuencia con que se encuentran los problemas de deglución en la práctica clínica, existe una escasez notable de evidencia sobre la cual basar las recomendaciones para evaluaciones y tratamientos. Al evaluar la función de deglución, un logopeda es un miembro importante del equipo cuando se sospecha disfagia orofaríngea. Los cambios más recientes en los paradigmas de atención para pacientes de edad avanzada con afecciones neurodegenerativas (p. Ej., Enfermedad de Parkinson, demencia) han resultado en la inclusión del logopeda en geriatría y residencias geriátricas como miembro del equipo interdisciplinario para participar desde el diagnóstico hasta el final de la vida.

La participación precoz de un logopeda será fundamental para garantizar una evaluación exhaustiva y seguimiento para pacientes mayores con disfagia, especialmente aquellos que requieren intervención proactiva para potenciar la recuperación neural o para mantener la función de deglución el mayor tiempo posible en la progresión de la enfermedad (p. ej., demencia) así pues, también, la educación y la capacitación de los cuidadores serán fundamentales para el traspaso de cualquier recomendación, incluida la implementación de un enfoque de rehabilitación.

Swallowing Disorders in the Older Population
Colleen Christmas, MD* and Nicole Rogus-Pulia, PhD, CCC-SLP† J Am Geriatr Soc 67: 2643-2649, 2019.